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08/12/2008

Adolfa Golfina

Adolfa Golfina lleva media hora traspuesta. La narcolepsia es una putada que a ella le sienta tan bien. Puede quedarse dormida en los brazos del primero que pase. Y ella no es puta.

 

Lo que yo tengo es narcolepsia

 

matiza

 

Adolfa Golfina matiza, riza, enfatiza, minimiza, maximiza

 

¿Que pasa? ¿Qué se creen que están leyendo?

 

amortiza, agoniza, satiriza, vampiriza.

 

Adolfa Golfina swingea, menea, bambolea, sortea, volea, golpea, tantea, jadea

 

¿Qué pasa? ¿Qué se creen que están leyendo?

 

Es la reina del glamour. El glamour la han convertido en una de las personas más respetables del panorama “equis”. Pero, con todo, es una guarra, como ella misma afirma.

 

Porque Adolfa Golfina afirma, confirma, reafirma, y me firma. Me firma en un sitio que no pueden ustedes ni imaginarse.

 

Quieta Adolfa, eso…

 

eso no lo manches de tinta.

08/12/2008 13:39 Autor: johnpaulgeorgeringo. Enlace al artículo. Tema: I Am The Walrus No hay comentarios. Comentar.

06/12/2008

Cazón en Obama

La vida, en general, y la política, en particular, se componen de pequeños detalles, pequeños movimientos que engloban una totalidad y que llegan a lo más profundo. El senador Obama lo tiene muy claro. Lo sabe. Por eso, en un viaje relámpago y cuidadosamente preparado y encubierto por su servicio secreto, Obama llegó el pasado 20 de Octubre a la Base Naval de Rota. Nadie lo esperaba y, de hecho, todavía hay personal militar que no se explica cómo no ha habido un recibimiento preparado para una llegada así. La respuesta es clara y deja entrever la personalidad del que puede ser el futuro presidente de los Estados Unidos. Ni quiso recibimiento ni debemos atribuir esta maniobra a una excesiva modestia. Se trataba de llegar, estratégicamente, y volcar el voto de un reducto americano, de un trocito de Estados Unidos que todavía vota republicano y que ve con recelo su política, su ideal. Y Obama sabe que no hay nada mejor que aparecer por sorpresa. Y lo hizo. Visitó la escuela, el hospital, las tropas y varios departamentos donde fue recibido con una extraña mezcla de escepticismo y respeto pero siempre esparciendo un aura palpable de elegancia porque, digámoslo ya, Obama es un tipo de una elegancia evidente, hasta cuando va con zapatillas deportivas y sudadera. Y casi, casi, podría recordarte al Rat Pack e imaginártelo dando un mítin en Las Vegas mientras se toma cinco martinis y suelta chistes sobre cómo estar borracho durante todo el día. Aún así, no perdería su aire de político especial.

 

Y bien, digamos que esto eran los negocios, la tarea, el trabajo. Para la diversión, el senador Obama preguntó por algo alejado de la base norteamericana y, entre las propuestas, salió Cádiz. Durante el viaje había sido informado de que era una ciudad milenaria, pequeña, preciosa, la más antigua de Europa. Y Obama quiso verla, visitarla, recorrerla de forma totalmente desapercibida. Como una aparición. Nada de llamar la atención: un coche largo y oscuro, cristales empañados y dentro, la expedición. Lo primero fue la visita a La Caleta. Al verla, Obama soltó con fuerte acento guiri un escueto “no es para tanta copla de Carnaval, isn’t it?” que comenzó a mosquear a ciertas autoridades gaditanas que acompañaban la comitiva especial y encubierta preparada por el servicio secreto. “¿Qué ha dicho que la Caleta no es para tanta copla de Carnaval? era la pregunta más formulada durante la tarde. En la comitiva, un carnavalero autor de diversas y sentidas coplas a la Caleta quedó profundamente herido con estas palabras. Parece ser que a Obama le importó bien poco esto.

 

Cuentan que quedó impresionado con la vista aérea de la ciudad desde la torre Tavira y también con su centro, que decidió recorrer a pie. El paseo lo hizo acompañado de un cierto rumor y cuchicheo que se hacían cada vez más crecientes. En el aire gadita una pregunta: ¿Ese gachó del medio es el Obama ese? El espíritu hiperbólico del gaditano, alimentado por el Levante, le hace estar preparado para estas cosas pero, evidentemente, Obama paseando por la calle ancha y entrando en la librería Quórum para comprar un coleccionable de Drácula es algo que, cuando menos, acojona.

 

Y se percibía, en el peso de la tarde, la libertad que caracteriza a Cádiz, el espíritu libre que le viene del mar y de su pasado ilustrado y glorioso. El paseo de Obama, paquete de pipas en mano,  expresaba, dando esquina a una estrecha calle gaditana, la tranquilidad y la grandeza de alguien que puede manejarnos durante los próximos cuatro años pero que, desde la solemnidad de unas elecciones de las que depende el mundo, decide ir a la Plaza de las Flores y hartarse de pescaito frito. El gesto, acompañado con unas cañas y un tinto, fue captado por el gadita. Las tascas  y los bares de Cádiz, empezando por el legendario bar Manteca, comienzan inmediatamente a corregir las cartas y los menús. Se puede leer Cazón en Obama, sustituyendo al Cazón en Adobo de toda la vida, en una suerte de arenga guasona. Por cierto que no invitó la casa y, aunque Obama acabó harto de Cazón, el senador llegó a pedirse otra media ración de Chocos por lo que se complicó la noche cuando empezaron a tocar las Acedías.

 

Obama regresó a su país y añoró su plato preferido. Nunca sabrá, si no vuelve por este rincón, que el Cazón en Obama lo recordará como la gran esperanza que todos quieren que se cumpla. Toca otra cervecita mientras esperamos. Y ponte unas aceitunitas, por favor.

06/12/2008 14:00 Autor: johnpaulgeorgeringo. Enlace al artículo. Tema: I Am The Walrus No hay comentarios. Comentar.

14/07/2006

Un recuerdo (de pepinos y berenjenas)

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Inauguro esta sección en la que escribo mis propios relatos. Un recuerdo es una historia que escribí el verano pasado, después de la serie de relatos sobre Armando, famoso viticultor y borracho.

UN RECUERDO 

Hubo un día, no importa cual, en el que el abuelo de Carmen, con Carmen en sus brazos, pequeña, la mirada dulce, quiso contarle a su nieta historias y cuentos que él inventaba. Solía contarle muchas cosas, muchas historias, muchísimos cuentos. Pero aquel día, diferente al resto, el abuelo de Carmen comenzó a hablar de  

pepinos y berenjenas. 

Carmen, dormida ya casi por el susurro y la cadencia que sólo emanan las personas suaves y silenciosas, disfrutó de la historia y se fue a la cama con muy buen gusto. En su sueño, se mezclaban pepinos con berenjenas, pimientos con higos chumbos, y a Carmen le parecía estar en el paraíso con las historias que su abuelo le había contado. 

Con el tiempo, muchas veces recuerdas cosas de cuando eras pequeño, la comida que tu madre te obligaba a comer, la tarde de sábado cuando te ibas con tus amigos, que a lo mejor ya no son amigos o ni existen. Todos recordamos historias, historias que contaba el listillo, historias que contaba un niño malo o rebelde, historias que oías a tu madre o a tu hermano, historias que luego fueron verdad y verdades que luego fueron mentira…

Miles de cosas.

Pero Carmen,  todavía hoy, bendito sea Dios y lo vea, sólo recuerda (aunque sabe que hay otras cosas)

pepinos y berenjenas.

Carmen  creció entre huertos, entre lechugas, entre coles, con el aroma de las matas de tomates o el tacto de los melocotones. Era una forma suave de crecer, la mejor forma que hay de hacerse grande.  Y Carmen, anteayer, recién levantada, fresca y ligeramente elegante, se acercó al puesto de hortalizas al que siempre iba su madre y al que, antes, mucho antes, habían ido sus abuelos. En su mente, ¿qué crees que había?, 

pues sí, has acertado,  

pepinos y berenjenas.

Ese día, anteayer, Carmen caminó con la alegría que sólo dan los productos naturales  y miró de arriba abajo toda clase de hortalizas. Prestó atención a los pepinos  y a las berenjenas y pensó que su abuelo, el grandísimo abuelo que era, no pudo hablarle de misiles o de combates, de guerras civiles o de pistolas, de peleas o de malos viajes. Porque su abuelo le habló de hortalizas, de frutas, de telas, de ropas, de pintura, de mujeres elegantes y decididas, de hombres fuertes y sensibles, de personas.

Y cuando Carmen comprendió que la grandeza y la suavidad de la vida estaban en ese puesto y no importaba el precio de cada una de las cosas que ofrecía porque, para ella, tenían el valor de verse en los brazos de su abuelo, veinte años atras, se acercó a lo que ella llamaba felicidad, por más que luego 

y ese luego lo tenemos todos,  

supiera que el mundo está podrido y la fruta no está fresca. 

Y se fue Carmen a su casa con tres pepinos y cuatro berenjenas para hacer una comida que, permítanme que lo diga, estaba escandalosamente rica. 

                                                                                                                                                               Marco Bernal. 

14/07/2006 09:49 Autor: johnpaulgeorgeringo. Enlace al artículo. Tema: I Am The Walrus No hay comentarios. Comentar.

18/06/2005

Tinin Tinin...!

panther.gifMúsica rosa. Sábado rosa, empieza el desfile de coches rosa, de toallas rosa, de bronceados rosa. Mi bronceado no tiene color pero apuesto a que el rosa baña la playa hoy cuando me acerque. De rosa están las calles, de rosa estás tu que lees esto, y no es que lleves un polito rosa, no; es que eres rosa, enterito, vete al espejo, mírate, fíjate bien en los tobillos, observa cómo desde abajo, y poco a poco, el color va inundándote, y tus muslos se vuelven rosa, y tu barriga, aparte de otras cosas, se hace rosa, se vuelve pastel rosa, se hacen rosa las manos, el cuello, los ojos. Y convendrás conmigo en que los ojos rosa son un puntazo ¿verdad? Pues eso, pensamientos rosa, divagaciones inútilmente rosa. Marco rosa, en el rosa que da la vida de vez en cuando.
18/06/2005 11:41 Enlace al artículo. Tema: I Am The Walrus No hay comentarios. Comentar.

El aire de los locos

Tamariz.jpgEl aire de los locos sopla y no me preguntes porqué. Sopla a la izquierda, a la derecha, de frente, de cara. Sopla mientras te das cuenta de lo frágiles que son las cosas. Sopla el viento, viene hacia mi, hacia ti, no se escapa nadie. Te levantas con el aire de los locos, con la debilidad, la inestabilidad, lo incierto. Y cuando se despierta, aquel loco que encendía ayer cien cigarrillos, se sirve una cerveza bien fría y grita por el balcón con fuerza: Levante, ¡qué me estas haciendo hijoputa!
18/06/2005 11:25 Enlace al artículo. Tema: I Am The Walrus No hay comentarios. Comentar.

11/06/2005

Una bici

Estaba rota, los neumáticos destrozados, vieja, mohosa. Era una bici pequeña, con el sillin bastante bajo, la cadena inservible, los piñones gastados. ¿Qué hacía allí? Amarrada con cadena a una farola, parecía llevar allí más de un mes por el aspecto, atada, quieta, sin vida. Cuando ves a un niño en una bicicleta ¿qué piensas? ¿te acuerdas de cuando aprendiste a montar en bici? La sensación esa de, guau, estoy en equilibrio, no me voy a caer, no me voy a ir al suelo. Y luego te vas, y luego la montas diez mil quinientas veces más, pero nunca, jamás, como esa primera vez, cuando parecía que te ibas al cielo con la bici... Cuando ves a los niños en bicicleta los ves a ellos y a su ilusión o como quieras llamarlo... Pero si ves a una bici muda, sola, rota, atada inútilmente a una farola, incomprensible allí en medio de una avenida, con el paso del tiempo en el manillar y el desgaste de los días en la cadena... Yo qué quieren que les diga. Yo me pongo raro y me da por pensar estas cosas. Inmediatamente se me viene a la cabeza que hay personas que son como esa bici, atadas inútil e incomprensiblemente a una farola, solas en medio de una avenida, rotas, destrozadas, raídas, mohosas, oscuras.

Pero vamos, seguí pa’lante y vi un BMW aparcado en una esquina. Tenía diez dedos de polvo y las parte trasera como la furgoneta del Equipo A. Así que bueno, se me pasó el Strange Mood.
11/06/2005 15:08 Enlace al artículo. Tema: I Am The Walrus No hay comentarios. Comentar.

26/05/2005

Me siento como una mojarra

Mojarra_small.jpg

Las mojarras son frescas, corren libres, chapotean, resbalan, llegan, se van, vuelven, regresan, no vuelven, no regresan, estan quietas, se mueven. Todo esto lo hacen las mojarras. Y yo, amigos lectores, además de sentirme como una mojarra, estoy feliz. Y como estoy feliz, escribo esto y subo una foto estupenda de la gran mojarra, la mojarra de siempre, la que nunca te deja, la que, entre bancos y bancos de mojarras, llega siempre la primera. Va por ti, mojarrita.

26/05/2005 14:17 Enlace al artículo. Tema: I Am The Walrus Hay 1 comentario.

25/05/2005

¡¡Agua por favor!!

barba.jpg

Son las cuatro de la tarde de un día caluroso en Rota. Desde las diez de la mañana me han cortado el agua, esa cosa que está por todas partes, que cae de las fuentes y los peñascos, que brota de las sierras y de las montañas, el agua que llueve del cielo, que llevan los ríos, que son los no sé qué que van a dar al mar, según un poeta famoso del siglo ese. Estoy hasta ¿lo digo? hasta ¿es grosero? hasta, ¿me lo tendran en cuenta?, los ¿creen que al final lo diré? co ¿no lo digo? No lo digo pero estoy impaciente. Si alguien, no sé, alguien de Bulgaria o de Estoril o de Kenia puede enviar una poquita pa cá, que se enrolle hombre que aqui el alcalde ni avisa ni tiene verguenza. Me tengo que afeitar alcalde.

25/05/2005 16:49 Enlace al artículo. Tema: I Am The Walrus No hay comentarios. Comentar.


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