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Sultans of Swing de Dire Straits

Sultans of Swing de Dire Straits

Un gran tema que dedico a los detractores de este grupo y a sus seguidores. Por cierto, la última gran versión de este tema la interpretaron Jose Manuel Prada a la guitarra y un servidor a la voz en la antigua cafetería CBC de la Costilla, hoy Calabaza Mecánica. Los que estuvieron todavía recuerdan aquel día... Estoy seguro de que Mark Knopfler nos hubiera dirigido una amistosa sonrisa.

Sultans Of Swing compuesta por Mark Knopfler en 1978.

You get a shiver in the dark
It's raining in the park but meantime
South of the river you stop and you hold everything
A band is blowing Dixie double four time
You feel alright when you hear that music ring


You step inside but you don't see too many faces
Coming in out of the rain to hear the jazz go down
Too much competition too many other places
But not too many horns can make that sound
Way on downsouth way on downsouth London town


You check out Guitar George he knows all the chords
Mind he's strictly rhythm he doesn't want to make it cry or sing
And an old guitar is all he can afford
When he gets up under the lights to play his thing


And Harry doesn't mind if he doesn't make the scene
He's got a daytime job he's doing alright
He can play honky tonk just like anything
Saving it up for Friday night
With the Sultans with the Sultans of Swing


And a crowd of young boys they're fooling around in the corner
Drunk and dressed in their best brown baggies and their platform soles
The don't give a damn about any trumpet playing band
It ain't what they call rock and roll
And the Sultans played Creole


And then the man he steps right up to the microphone
And says at last just as the time bell rings
'Thank you goodnight now it's time to go home'
and he makes it fast whith one more thing
'We are the Sultans of Swing'

¡¡Splendini Allen!!

¡¡Splendini Allen!!

No lo dudes. Escapa de aquellos que dicen que estas películas son menores, pequeñas, patinazos del genio de Manhattan. Escapa de esto. Ve al cine y diviértete con este mago, con esta periodista, con este pijo inglés que parece haber hecho algo malo... No lo dudes. Woody Allen te escribe una historia cada año. Y esta vez, sí es un Match Point. 

Hace creer en la imaginación, en el talento y, algo que necesito, en el cine.

The Road to Escondido

The Road to Escondido

Si sólo tuviéramos en cuenta a los dos baterías que tocan en este disco, Steve Jordan y Abe Laboriel (al que podemos escuchar en el nuevo disco de Antonio Carmona) a mi ya me bastaría para disfrutarlo. De hecho lo hago. Sólo con poner el tema Don't Cry Sister...

El respeto en la música se basa en la trayectoria, algo que empieza a comprender algún que otro triunfito. Aquí están, aparte de dos personalidades fuertes de la música en las tres y cuatro últimas décadas, J.J. Cale y Eric Clapton, músicos con trayectorias respetadísimas en el mundo de la música, bajistas geniales entre ellos Pino Palladino o Natham East, guitarristas como Albert Lee  o el joven maestro del slide guitar Derek Trucks y, por supuesto, entre muchos más que me dejo en el tintero, el grandísimo, y todo un pedazo de la historia del Soul, el Rock, el Jazz y lo que le echen, Billy Preston, habitual colaborador de Eric Clapton en los últimos diez años hasta el punto de unir sus carreras de manera maravillosa.

Y no sólo de personal está sobrado este disco. Las canciones,  entre las que han obviado las obvias Cocaine y After Midnight, tienen el estilo inconfundible de Cale y esta vez se le une un Eric Clapton en estado de gracia ininterrumpida desde aquellos dos discos magníficos Riding With The King y Reptile. Posiblemente sea Clapton el artista al que más sigo desde hace más de cinco años y no defrauda. Sus dos homenajes a Robert Johnson y su manera de frasear con la guitarra en la nueva reunión con sus antiguos compañeros de Cream  para una serie de memorables conciertos en Londres (Royal Albert Hall) y Nueva York (Madison Square Garden) lo hacen mi artista preferido actualemente.

Sólo por escuchar la deliciosa mezcla y combinación de sus estilos con la guitarra, el nuevo disco de J.J. Cale y Eric Clapton merece estar en esta weblog que saluda a Escondido...

Y no juega al escondite.

El tema compuesto por Eric Clapton junto a John Mayer, Hard To Thrill, sin comentarios. ¿Esas guitarras hablan?

Be Bop 1937 Kenny Clarke

Be Bop 1937 Kenny Clarke

A Groove History 

Continúo la sección que comencé con Big Sid Catlett y en la que hago un repaso a la historia del groove y el acompañamiento a través de baterías que contribuyeron con innovaciones importantes.

Es el caso de Kenny Clarke, el padre de la batería moderna, que sentó las bases del lenguaje del jazz en la batería, un lenguaje que todavía continúa siendo suyo. ¿Y cómo lo hizo? La historia, resumida, es algo así como lo que sigue...

Resulta curioso escuchar a Dizzy Gillespie, Charlie Parker y Charlie Christian en grabaciones de finales de los treinta. Comenzaban y terminaban los fraseos en el 2 y el 4 cuando lo normal era terminar o empezar en el primer o tercer tiempo. Esto, a los puristas, empezaba a parecerles muy raro y utilizaban el término offbeat para describir este tipo de fraseos.

En esos mismos años, y aunque le valiera el despido de la banda de Teddy Hill,  Kenny Clarke experimentaba practicando y tocando en jams, haciendo cosas que ni Papa Jo Jones había hecho. Aburrido de marcar el tempo con el bombo, decidió pasar el pulso al ride y dejar la pierna derecha (bombo) y la izquierda (charles) para los acentos, lanzando sus famosas "bombas" con el bombo (Klook-Moop era su apodo). Esto abría el camino y la posibilidad al Be Bop tanto o más que las innovaciones de Parker o Gillespie.

Además de su famosa parte de batería en Manteca, la versión original de Dizzy Gillespie que inició el Latin Jazz a mediados de los cuarenta, Kenny Clarke compuso junto a Thelonious Monk y Dizzy Gillespie canciones fundamentales para el desarrollo del Be Bop, como Ephistrophy (junto a Monk) y Salt Peanuts (con Gillespie).

A partir de 1956, decidido a abandonar el Modern Jazz Quartet, se traslada a Francia y comienza a desarrollar una nueva etapa en su carrera, a camino entre la enseñanza y la formación de grupos con músicos de jazz franceses, convirtiéndose en un músico fundamental en la escena del jazz europeo desde los sesenta hasta los ochenta.

Kenny Clarke desarrolló el lenguaje de la batería en el jazz y lo llevó hasta un punto que le hace responsable de la manera en que toca todo el mundo ahora mismo. Al fin y al cabo, y a pesar de grandes innovadores que iremos viendo en esta sección, su importante contribución, ese cambio en el pulso del bombo hacia el ride, fue algo que, inevitablemente, todo el mundo comenzó a utilizar y que, actualmente, continúa siendo la base de cualquier patrón de jazz que se precie.

Para apreciarlo y escucharlo, os recomiendo el siguiente enlace, en el que podéis también verlo en grabaciones bastante antiguas de mediados de los cuarenta. Por supuesto, recomendaros el Walkin' o Ascenseur pour L'Enchafaud de Miles Davis, con Kenny Clarke a la batería.

http://www.drummerworld.com/drummers/Kenny_Clarke.html

A los héroes por Manuel Vicent

A los héroes por Manuel Vicent

Admito que cada persona deba ganarse la vida como bien pueda pero nunca entenderé a una clase de periodismo que afirma que el hecho de que Leticia Ortiz, la princesa, lleve una arruga en el pantalón, en una famosa fotografía en El Semanal de El País, es una forma  de acercamiento al pueblo llano y sencillo. Somos gilipollas.

Por eso, cuando leí este artículo de Manuel Vicent, me acordé de los otros periodistas, los que hacen su trabajo y me informan, jugándose la vida en ello si hace falta. Os recomiendo que lo leáis y que nos sirva como reflexión a la hora ver el Tomate.

A los héroes por Manuel Vicent 

Siendo el periodismo una de las profesiones más arriesgadas, es al mismo tiempo una de las más desprestigiadas. Son innumerables los idiotas y truhanes que andan metidos en este oficio, en el que se hace patente una de las lacras del mundo moderno: la diferencia insondable que existe entre el poder de los medios de comunicación y la debilidad de pensamiento o las bajas pasiones que lo sirven. La charlatanería, la maledicencia y la estupidez cubren hoy el planeta a caballo de las más refinadas conquistas de la técnica. Aquel tonto, que era feliz con un lápiz, hoy puede haberse convertido en un descerebrado con un micrófono en la boca dedicado a lanzar insultos al prójimo, que a través del universo pueden llegar hasta los pies del Altísimo, el cual se queda tan ancho; o en un ambicioso cuyos delirios de grandeza se convierten cada mañana en titulares espasmódicos de periódico o en chantajista capaz de sacar tajada de la debilidad humana.

Sobre esta basura mediática se ven obligados a sentarse otros periodistas que sólo pretenden cumplir con su deber de informar correctamente a los lectores. Son unos profesionales anónimos, duros de pelar, fiables e incombustibles. Cada mañana llegan a la redacción y tratan de cocinar ordenadamente toda las miserias del mundo que vomitan los cables, sin esperar nada de la vida que no sea poder mirarse al espejo sin sonrojarse. No hay forma de que se sorprendan de nada. Ninguna catástrofe le hará mover una ceja. Cuando se cumple la hora exacta, al final de una jornada de trabajo, apagan el ordenador, se toman una copa en un bar y vuelven a casa, se estiran en el sofá y en el momento del telediario sólo miran la pantalla de soslayo porque conocen cada noticia desde el revés de la trama.

Y despues están los héroes. Si el periodismo es una profesión muy arriesgada es porque también está servida por unos tipos, que no dudan en acercarse al plato del mastín, jugándose el pellejo, con el único propósito de servir a la dignidad humana y al derecho de la sociedad de estar informada de las brutalidades de los tiranos. La periodista rusa Anna Politkóvskaya baleada recientemente al salir de su ascensor en Moscú estaba escribiendo una crónica que sabía muy bien que le podía costar la vida. Pese a todo, no bajó los brazos. Otros están en la cárcel o mueren en las guerras. Esta profesión seguirá podrida por la base mientras estos héroes y tantos periodistas insobornables deban compartirla con una caterva de idiotas y pequeños canallas.

http://www.elpais.es/articulo/elpporopi/20061015elpepiult_2/Tes/h%C3%A9roes

Modern Times de Bob Dylan

Modern Times de Bob Dylan

El nuevo disco de Dylan desata en la prensa especializada, como siempre, análisis sesudos y pseudointelectuales (exagerados, en mi opinión) propios de un programa de Sánchez Dragó.

Y si todo el mundo le hace estudios terriblemente intelectuales al nuevo trabajo de Zimmerman, ahora me toca a mi desde esta weblog hacerle un repaso a Modern Times. Para mi, Dylan, atrevido y desvergonzado, ha realizado la primera canción del panorama musical contemporáneo cantada con una pinza de tendedero en la nariz, en concreto el segundo tema del disco, Spirit On The Water.

Y nada más. Frente a estudios increíblemente profundos de algo que, al fin y al cabo, no deja de ser un disco de música, esta es mi humilde crónica del enésimo disco de este genio de la música, quizás el último gran genio de la música popular que todavía sigue vivo.

Para una visión, esta vez sí, razonablemente profunda, interesante e imprescindible del genio del que hablamos, os recomiendo No Direction Home de Martin Scorsese. Un documental absorbente y maravilloso.

Nuevo candidato del PSOE en Madrid

Nuevo candidato del PSOE en Madrid

El corresponsal de esta weblog en Madrid, Armando Adistancia, aseguraba esta tarde que el nuevo candidato del PSOE para Madrid es Bono, cantante del grupo irlandes U2. Al parecer, Zapatero quería, a toda costa, un Bono en la canditatura. Tras la negativa del Bono manchego, los secuaces del presidente quieren llevar esta petición al extremo. El único obstáculo es The Edge. El guitarrista habría pedido al PSOE un nuevo cantante sustituto para la banda. Rubalcaba ofrecía a Enrique Iglesias pero The Edge prefería a Jose María Aznar. "Controla el inglés" aseguraba el genial guitarrista. 


En la fotografía, Bono justo al momento de conocer la noticia. "A nadie le amarga un dulce" declaró.

Death of a President

Death of a President

Viajé a Londres la semana pasada. En una pared del metro me encontré con la siguiente escena. Que la imaginación haga el resto...

Atraco en Cádiz de Arturo Pérez Reverte

Atraco en Cádiz de Arturo Pérez Reverte

Me interesan y me suelen gustar bastante los artículos que Arturo Pérez Reverte escribe, desde hace ya muchos años, en El Semanal. El último lo leí hace unos días y se merece estar en esta weblog. Os adjunto también el enlace web donde podéis verlo. http://www.capitanalatriste.com/escritor.html?s=patentecorso


Atraco en Cádiz de Arturo Pérez Reverte.


Cádiz. Última hora de la tarde. Calle casi desierta, a excepción de David, hijo de mi amigo el artista gaditano, especialista en reconstrucción de uniformes históricos, Miguel Ángel Díaz Galeote. David, que tiene catorce años, acaba de salir del colegio y espera sentado en la parada el autobús que lo lleve a casa. Pasa algún coche de vez en cuando. Al rato, atento a la llegada del transporte, ve acercarse una bicicleta desde el extremo de la calle. Sin prestarle atención, sigue hojeando los apuntes que tiene sobre las rodillas, porque dentro de tres días hay examen y lo lleva crudo. Mientras tanto, despacio, la bici llega hasta él. David levanta la vista y comprueba que se ha detenido y que, apoyado en el manillar, lo observa un chico un par de años mayor que él. Uno de esos pishas gaditanos de toda la vida: moreno, escurrido de carnes, pantalones de chándal y camiseta del Cai. El recién llegado lo mira muy fijo. Tiene el aire clásico de los zagales duros de allí. Así que David, pese a ser un crío tranquilo, se mosquea un poco.
–Dame er dinero, quiyo –dice el de la bicicleta.

Los pocos coches que pasan no se percatan de la situación; y aunque así fuera, que se detuvieran es otra cosa. David, que no tiene un pelo de cobarde, tampoco lo tiene de chuleta, ni de tonto. Sabe que allí solo, frente a uno de dieciséis años, va listo. Indefenso total. Así que lo mira a los ojos, procurando no mostrar más preocupación que la justa.
–Sólo llevo un euro –responde–. Para el autobús.
Habla con la calma de quien dice la verdad. El otro lo mira de arriba abajo, despectivo, apoyado en el manillar. Por un momento, David piensa en el reloj que lleva en la muñeca, regalo de sus padres. Espero que no le dé por quitármelo, se dice. Pero al otro sólo le interesa el metálico.
–Vacíate los borsiyos.


Resignado a lo inevitable, David obedece. Deja los apuntes en el suelo y se levanta. Su único capital, el solitario y patético euro, reluce en la palma de su mano. Sin dejar la bici, el otro se apodera del botín. Luego se aleja pedaleando tranquilamente, haciendo eses por la calzada. David suspira, coge sus apuntes y echa a andar por la acera, en la misma dirección por la que se aleja el precoz chorizo que acaba de arrebatarle su capital. Media hora hasta casa, calcula. Algo menos si camina deprisa. A trechos se sorbe un poco la nariz. No está avergonzado –es un chaval sereno y sabe que la vida es así–, pero siente picado el orgullo. Si el otro hubiera tenido su edad, el euro habría tenido que quitárselo a golpes, si se atrevía. Pero las cosas son lo que son. Así que aprieta el paso, inquieto porque llegará tarde a cenar y su madre estará preocupada.
–¿Aónde vas, quiyo?


El joven atracador, que al volverse a mirar atrás lo ha visto caminar, acaba de describir una curva con la bicicleta y ahora pedalea a su altura, mirándolo con curiosidad. Sin aflojar el paso, ceñudo, David responde.
–¿Dónde voy a ir? A mi casa.
–¿Andando?
–Me has quitado el euro.


El otro se queda pensando. Luego le pregunta dónde vive, y David se lo dice. En la calle tal, número cual. Durante un trecho, el pisha sigue pedaleando a su lado, el aire reflexivo, mirándolo de reojo. De pronto frena.
–Sube, quiyo. Que te yevo.
–¿Qué?
–Que subas, oé.


Y entonces, David, con la naturalidad de sus benditos catorce años, se instala en el único asiento de la bici y se agarra a los hombros del choricillo, que, de pie sobre los pedales, sin sentarse, lo lleva tranquilamente por la avenida, durante diez o doce minutos, hasta la puerta misma de su casa.
–Gracias –dice al bajarse.
–De nada, quiyo.
Y el joven atracador se aleja muy digno, pedaleando. Dicho en una palabra: Cádiz.

Doriella Du Fontaine de Lightnin' Rod (con Jimi Hendrix y Buddy Miles)

Doriella Du Fontaine de Lightnin' Rod (con Jimi Hendrix y Buddy Miles)

Vuelvo al blog después de un estupendo viaje a Londres y os traigo algo que me "llevé" de allí con motivo del veinte aniversario de la revista Mojo. Se trata de una canción de 1967 (aunque he encontrado distintas fechas, como 1969) en la que Lightnin' Rod del grupo The Last Poets nos cuenta la historia de la prostituta Doriella du Fontaine acompañado por el genio de Jimi Hendrix a la guitarra y el bajo, y por el grandísimo Buddy Miles a la batería (miembro de la banda de Jimi en aquel entonces).

No estoy seguro de cuando datan los primeros temas de rap pero este es, sin duda, uno de ellos. Suele ser una sesión bastante buscada por coleccionistas pero si tenéis la oportunidad de conseguirla, no pararéis de escuchar la historia de Doriella Du Fontaine... Aunque sólo sea por escuchar ese ritmo funky que sólo Hendrix podía tocar de esta forma.

Un lujo.

Bottom Line de Nueva York - Agosto de 1975

Bottom Line de Nueva York - Agosto de 1975

Inauguro una nueva sección con la que pretendo hacer un repaso a algunos momentos importantes de la historia del rock'n roll seleccionando fotografías que me parecen interesantes o históricas.

Comienzo con Bruce Springsteen, en una fotografía extraída del libro Bruce Springsteen On Tour 1968-2005, publicado recientemente por el crítico musical Dave Marsh. La fotografía corresponde al final de un mítico concierto celebrado en el pequeñísimo Bottom Line de Nueva York en Agosto de 1975, durante la gira de presentación del álbum Born To Run. La nueva formación de la E Street Band comenzaba a forjar su leyenda a través de conciertos con una puesta en escena salvaje y llena de fuerza. Springsteen tenía sólo veinticuatro años.

La fotografía es un buen recordatorio de lo que forjó una carrera como la del Boss. Asbury Park, New Jersey, locales pequeños, pequeñas audiencias... Y grandes conciertos.

Llueve en Hispania

Llueve en Hispania

Como en otras ocasiones, os recomiendo un paseo por la web http://www.captura.org/.

Podéis encontrar fotografías como esta.

 

The Rising de Bruce Springsteen

The Rising de Bruce Springsteen

¿Quien tiene las pelotas de sacar un disco como We Shall Overcome: The Seeger Sessions con la que está cayendo? ¿Quién lo iba a hacer? Como leí hace unos días a Steve Van Zant, el genio de Springsteen siempre tiene un disco en el bolsillo y lo saca cuando menos lo esperas. Y si un disco de homenaje a Pete Seeger no lo hacía él, a nadie más se le iba a ocurrir.

Lonesome day abría The Rising, un disco que Springsteen compuso a raíz de los atentados terroristas a las Torres Gemelas en Nueva York. De nuevo, el Boss se sacó un trabajo de altura con la reunión de su banda de toda la vida, la E Street Band. Dedicando el disco a las víctimas, realizaba un maravilloso canto a los que quedaban vivos, a aquellos a los que habían arrebatado la vida y la familia que se acostaba con ellos cada noche, la vida que habían construido y que ahora debían emprender de nuevo (aquel "Tell me how do I begin again" de My City Of Ruins). Sin establecer alegatos nacionalistas, Springsteen cantaba a los cielos vacíos de Manhattan desde las calles vacías, desde la devastación de una esquina invisible ("Young men on the corner, like scattered leaves. The boarded up windows, the empty streets, while my brother's down on his knees"). Cantaba a Nueva York desde el miedo y la oscuridad para darte un día de sol con melodías irlandesas, para llevarte a través de un día más de lucha, para que no te conviertieras en ese camión de helado parado en una calle desierta ("An ice cream truck on a deserted street") de su canción Waitin' On A Sunny Day.

Para mi, una obra maestra en toda regla, uno de los mejores discos de los últimos años y una lección de letras, ritmos y melodías que te conmueven, que te llegan al estado de ánimo, que te preparan para levantarte, para seguir adelante, ya seas de Nueva York, de Cádiz o de donde sea. Tenía mis dudas del aprovechamiento de la fecha 11-S por parte de Springsteen. Poco a poco vi cómo me había equivocado.

The Rising es la obra vital y llena de fuerza de alguien único que hace que la gente se levante y camine. Un digno homenaje de este músico a toda la gente que sufre y que quiere ver más allá, algo que en estos momentos le lleva a cantar, como hará cuando llegue a España en Octubre, el Bring'em Home que Pete Seeger compuso en aquellos lejanos y actuales años setenta.

Big Band 1938 Chick Webb

Big Band  1938  Chick Webb

La era del swing, contexto en el que nacieron las primeras big bands, no sólo tuvo a nombres destacados como Gene Krupa o Buddy Rich. Es justo decir que, antes que ellos, una especie de personaje de Tod Browning, pequeño, enano y jorobado, el grandísimo Chick Webb, sentó las bases del acompañamiento en las big bands.

Webb fue un increíble innovador que utilizaba pedales hechos a mano, bombos de 28 o instrumentos de percusión añadidos a su kit y, además, superaba su desconocimiento del solfeo con una legendaria memorización de las partituras, de manera que sus arreglos a la batería encajaban perfectamente en las big bands que él mismo lideraba. Sin duda, Louie Bellson o Buddy Rich escucharon y estudiaron con mucho respeto a Chick Webb.

Comenzó a liderar big bands que tuvieron bastante éxito, sobre todo la que integraban Edgar Sampson al saxo alto, Taft Jordan a la trompeta, Sandy Williams al trombón, y una serie de solistas incluido Louis Jordan, que tuvieron como lugar habitual el Harlem's Savoy Ballroom. Fue allí donde la banda de Webb completó una de las más famosas big band battles junto a la orquesta de Benny Goodman con Gene Krupa a la batería. La mayoría de los que asistían a estas batallas, aseguraban que la banda de Webb arrasaba a las demás big bands, y quedaban impresionados por la fuerza, el espíritu y el estilo de ese hombre pequeño que luchaba constantemente contra sus problemas físicos.

En 1935 Chick Webb contrató a una tal Ella Fitzgerald (¿nos suena?) y elaboró el show en torno a la nueva cantante, de la que se convirtió en una especie de manager y mentor. Ella les dio el gran éxito "A Tisket-A-Tasket" pero los problemas de salud de Chick Webb eran cada vez mayores y, tras una operación en su Baltimore natal, murió dejando a Ella al frente de la banda hasta su disolución en 1942.

Las últimas palabras de Chick Webb antes de morir fueron: " Lo siento, me tengo que ir" ( "I'm Sorry, I've got to go").

En la fotografía, podéis verlo, con escobillas y en un kit sorprendentemente simple y nada habitual en él, junto a Artie Shaw y Duke Ellington. Si queréis escucharlo, ver sus fotografías y saber un poco más sobre este genial músico, os adjunto el siguiente enlace. Espero que lo disfrutéis.

http://www.drummerworld.com/drummers/Chick_Webb.html

 

 

Bob Dylan sobre Bruce Springsteen

Bob Dylan sobre Bruce Springsteen

Con motivo del lanzamiento de su nuevo disco, Modern Times, un disco que comentaremos aquí muy pronto, Bob Dylan fue entrevistado por el periódico estadounidense USA Today y realizó unas declaraciones polémicas, contradictorias y muy interesantes. En un artículo anterior comentamos algunas de estas declaraciones de alguien que, por otra parte, ha hecho ya suficiente como para hacer o decir lo que le de la gana. La prueba, su último disco, una joyita más de su particular estilo.


En la entrevista, Dylan habla sobre el estado de la música actual, su sonido, su concepto (completamente alejados del suyo) y hace referencia a Bruce Springsteen como el último artista realmente original. Resulta interesante esta opinión si recordamos que Bruce comenzaba su carrera con los maravillosos Greetings From Asbury Park N.J. y The Wild, The Innocent & The E Street Shuffle, trabajos que ya tenían la fuerza, las letras y las melodías características del Boss pero que debían mucho al genio de Bob Dylan.


Os adjunto un extracto de la entrevista que podéis leer (en inglés) en la versión online del USA Today. En la fotografía, Springsteen en la magnífica gira de este año con su nueva banda,  la Seeger Band, una gira que le trae a Santander, Madrid, Valencia, Barcelona y Granada este Octubre. Desgraciadamente, me he quedado sin entradas. Duraron un día.


"Los músicos que han cambiado mi vida eran todos solistas. No se ajustaban a ningún tipo de realidad más que la suya propia. El último en destacar y ser tenido en cuenta como un artista original es Bruce Springsteen, creo. Los solistas me motivaron, los grupos no. Gente con originalidad, ya sean Hector, Aquiles, Ted Turner, Jerry Lee Lewis o Hank Williams".


"El ritmo que la gente toca hoy, eso está tan lejos del verdadero ritmo como el sol de la luna. Esos ritmos sirven para que la gente pose, pero no la conmueven ni cambian su vida. Son vulgares y anticuados, y en eso se ha convertido la música pop. Incluso los metales se hacen pesados".


http://www.usatoday.com/life/music/news/2006-08-28-bob-dylan_x.htm

Alatriste de Agustín Díaz Yanes

Alatriste de Agustín Díaz Yanes

Desconozco si el acercamiento a los libros de Reverte ha sido acertado o no. No he leído el Alatriste de Reverte pero me gusta el Alatriste de Díaz Yanes. El director, con una película carísima, ha salido por otro lado, ha hecho algo que, con razón, no había gustado a los ejecutivos de Tele 5 (principales productores del proyecto) en el pre-montaje. Una película personal, sombría, inquieta, llena de pasadizos medio iluminados, abarcando la paleta de tonos y colores que el cine puede tomar de las pinturas de Velázquez. Una historia rodada de manera física, sorprendentemente íntima algunas veces, llegando, ya casi al final, a la total identificación con ese soldado de a pie, integrante de los Tercios de Flandes, que encarna valores de lealtad, amistad, fortaleza y valentía que otros personajes de la película tienen como conceptos vacíos y olvidados.

Se agradece que el director haya tomado esta historia como un reto personal para hacer una película diferente, no una mera historia de espadachines y traiciones palaciegas, con una cuidada elección de los tonos y la iluminación, de las localizaciones, de los medios para contarte la historia de España en ese justo momento, haciéndote imaginar, y eso es casi lo mínimo y también lo más difícil que puede hacer el cine, cómo eran las calles, la luz, el aire, la gente de la España que reinaba el mundo en aquellos siglos. No sólo por las ropas ves la España de Felipe IV. También lo ves en el aire viciado y en las sombras.

Mundial de Baloncesto: la derrota de EEUU según Forges

Mundial de Baloncesto: la derrota de EEUU según Forges

Mientras, probablemente, Jose María Aznar continúa practicando ese inglés que le caracteriza, con acento mexicano inexplicable de Looney Tunes, propio de un empleado de Valladolid que acabó haciéndose fotografías espectaculares en las Islas Azores, a Forges se le ocurren obras de arte como esta.

Un saludo Aznar. Y lo sentimos. No siempre se gana, como tu ya sabes.

Dylan contradictorio

Dylan contradictorio

Bob Dylan saca nuevo disco. Gran noticia pues se trata de uno de los últimos grandes de la música que sigue vivo.


Algo que no quita que pueda decir tonterías como las que dice. Comentarios realmente impropios de alguien como él, un verdadero genio de la composición. Como decía Peter Ustinov: "tengo una máxima y es que no interpreto personajes que no tengan contradicciones internas" En este caso, Bob Dylan es un personaje que abraza lo digital, y se vende a ello, pero luego aborrece el sonido al que se ha vendido. Curioso y grande este Dylan.


Os adjunto la noticia, comentada en El País por Diego Antonio Manrique.


El martes 29 de agosto aparece en las tiendas Modern times, álbum número 44 de la obra oficial de Bob Dylan. Y no llega discretamente. Su editora está tratando el lanzamiento como un acontecimiento cultural de primer orden. Además, unas avinagradas declaraciones del cantante al quincenal Rolling Stone han revuelto el cotarro con su desprecio por el sonido de los discos editados "en los últimos 20 años".


¿La campaña de pre-promoción? Magistral. Desde julio, Sony-BMG convocaba en Nueva York a periodistas de Estados Unidos y Europa. Se les recluía en una sala de escucha donde sonaban los 63 minutos del disco y se les permitía leer las letras (33 folios, a devolver antes de marcharse). Aún en esas circunstancias, las críticas resultantes han sido más que entusiastas. En Madrid, ayer, los críticos españoles pudieron escuchar por primera vez Modern times.


La carrera de Bob Dylan se distingue por su voluntad de ser creativamente imprevisible y personalmente opaco. Sin embargo, ya ha cedido a las maquinaciones del marketing. Acepta editar discos exclusivos para su venta en cadenas de cafeterías o librerías. Permite que Twyla Tharp desarrolle una coreografía con su cancionero. Publica libros autobiográficos. Controla un documental como No direction home, firmado por un respetuoso Martín Scorsese, y permite que el realizador gay Todd Haynes planee I'm not there, un biopic donde será encarnado por siete actores, incluyendo a la bella Cate Blanchett. Incluso, para promocionar Modern times, se ha hecho un corto con la actriz Scarlett Johansson.


Dylan, que soportaba la existencia de miles de discos piratas con su nombre, ha aprendido a valorar sus propios inéditos. Aparte de nutrir la serie Bootleg, permite un goteo de temas en directo o tomas alternativas como anzuelo para coleccionistas. Ha pactado con Apple para vender por iTunes The collection, una "caja digital" que se podrá descargar por 199 dólares: 800 canciones, con 42 grabaciones raras, una oferta que muchos dylanófilos no podrán rechazar.


Característicamente, el abrazo al negocio digital viene salpimentado por un ataque a la tecnología. Entrevistado por el novelista Jonathan Lethem, en Rolling Stone, abomina de los estudios y los soportes contemporáneos: "No conozco a nadie que haya hecho un disco que suene decente en los pasados 20 años, de verdad. Escuchas a esos discos modernos y son atroces, llenos de sonido. Nada está definido, ni siquiera la parte vocal, es como si fueran ruidos parásitos. Mis últimas canciones probablemente sonaban 10 veces mejor en el estudio cuando las grabábamos. Los CD son pequeños, no tienen estatura. Recuerdo cuando el tipo de Napster se descubrió, dijo que 'todos están consiguiendo música gratis'. Yo pensé: 'bueno, claro. De cualquier forma no vale nada'".


Aunque Neil Young lleva años con esa cantinela, ahora es Dylan quién lanza anatemas y eso amplifica la acusación. El alboroto está siendo fenomenal, con abundantes respuestas doloridas. Primero, Bob ignora a los músicos que graban al viejo estilo, con máquinas analógicas; a veces, editan los resultados en vinilo. Segundo, la mayoría de los productores consideran luditas los prejuicios contra lo digital. Tercero, muchos se preguntan si Dylan confunde altura interpretativa con naturalidad sonora. Cuarto, la calidad sonora de la Collection de iTunes es inferior a cualquier CD, sin hablar de los Super Audio.


En realidad, el arrebato responde a la añeja antipatía de Dylan por los estudios y sus convenciones, que le llevó a grabar sin enseñar a sus músicos los rudimentos de las nuevas canciones. En esa entrevista, reconoce que no le gusta hacer discos: "Lo hago con reticencia. No me apetecía ser sobre-producido. De todos modos, siento que he producido mis propios discos, excepto cuando había alguien que se cruzaba." Parece estar pensando en Daniel Lanois, con el que protagonizó enfrentamientos que quedaron reflejados en el primer volumen de Crónicas, pero podría hablar de Don Was, Mark Knopfler o Arthur Baker, que -con diferentes tácticas- también intentaron domarle. Ahora, Dylan se autoproduce, bajo el seudónimo de Jack Frost.

Hambre en el mundo

Hambre en el mundo

146 millones de niños sufren hambre en el mundo

El drama, denunciado por Unicef, es que el porcentaje de criaturas desnutridas es prácticamente el mismo que hace 15 años.

Más de 5 millones de niños mueren al año a causa del hambre. Éste es uno de los datos publicados en el informe de la Unicef "Progreso para la Infancia:un balance sobre nutrición", que también destaca que el porcentaje de niños desnutridos apenas se ha reducido desde 1990.

Si hace quince años se calculaba en un 32% la población de los países en desarrollo aquejados por el hambre, actualmente la cifra se sitúa en un 27%, lo que hace ascender a 146 millones la cantidad de niños desnutridos.

Según los datos de Unicef, América Latina y Asia Oriental son las dos zonas del mundo que han conseguido reducir de manera destacable el número de menores desnutridos con respecto a los datos de 1990.

La situación sigue siendo desesperada en tres países: India, Bangladesh y Pakistán, que concentran el 50% de los niños con un peso inferior al normal.

Por otro lado, el informe señala que la desnutrición se debe menos a la insuficiencia de alimentos que a la mala calidad y falta de salubridad de los mismos. El problema se agudiza en los países en guerra o con una fuerte incidencia del sida, como la que se da en algunas zonas del continente africano.

Para más información podeis echar un vistazo al informe completo que proporciona  Unicef en su página web y cuyo enlace es el siguiente:  http://www.unicef.org/spanish/sowc06/index.php

El principio del fin

El principio del fin

Nunca entenderé a ese sector de la izquierda que critica a las dictaduras de derechas y, sorprendentemente, estabelce matices y criterios surrealistas para referirse a las dictaduras de izquierda.

El Miércoles pasado, Izquierda Unida organizaba un acto cultural en la Plaza de España de Rota (con una autopublicidad lastimosa que no parecía importarles) en el que grandes nombres de la literatura nacional, entre ellos, Caballero Bonald, Luis García Montero, Almudena Grandes y Miguel Ríos (sí, el de Bienvenidos) leyeron verso y prosa enfundados en la bandera republicana española. 

A unos pocos metros de distancia del escenario, había puestos de venta establecidos por Izquierda Unida de Rota, en los que podías comprarte una camiseta con la imagen de Hugo Chávez por 8 euros. Volví a la época de Tashenko y Sabonis cuando en otra camiseta logré ver aquello del CCCP de la antigua URSS.

Aparte de hacerme una estupenda fotografía con Miguel Ríos que atendía muy amable a todo aquel que se le acercara, me fui con una idea clara. La idea era:

Hugo Chávez, dictador venezolano, por 8 euros en tu camiseta.

Y hablando de dictaduras. Mario Vargas Llosa, habitual de El País, escribió el pasado domingo el siguiente artículo en referencia al estado de salud de la dictadura castrista. Tras leerlo, estoy completamente de acuerdo. ¿Y tú?

El principio del fin por Mario Vargas Llosa

El País 13-08- 2006 

El secretismo, rasgo clave de todas las dictaduras y en especial de los Estados totalitarios comunistas, que rodea la crisis que ha llevado a Fidel Castro a delegar de manera "provisional" sus poderes a su hermano Raúl, ha hecho que las conjeturas sobre su estado de salud -"secreto de Estado para no dar armas al imperialismo", según uno de los grotescos comunicados redactados por el propio dictador- se disparen en todas direcciones y se lo proclame ya muerto, víctima de un cáncer abdominal que lo aniquilará muy pronto o sanísimo y protagonizando una mojiganga destinada a tomar el pulso al mecanismo de sucesión, de la que volverá pronto a retomar las riendas del poder absoluto y a penalizar a los validos y subordinados que no estuvieron a la altura de lo que esperaba de ellos.

En lugar de seguir fabulando respecto a la enfermedad que aqueja al longevo tirano, de la que sin duda nadie, salvo un grupúsculo insignificante de íntimos, sabe nada, vale la pena sacar algunas conclusiones a partir de ciertas evidencias que la crisis actual ha confirmado de manera rotunda. La primera, que, mientras Fidel Castro conserve un hálito de vida, nada se moverá en la isla en el sentido de la democratización. Quienes esperaban -en el exilio de Miami, principalmente- que, con el anuncio de su operación y consiguiente delegación de poderes, el pueblo cubano se lanzaría a las calles, entusiasmado con la inminencia de su liberación, se quedaron con los crespos hechos. Casi medio siglo de regimentación, adoctrinamiento, tutelaje, censura y miedo adormecen el espíritu crítico y hasta la más elemental aspiración de libertad de un pueblo que, por tres generaciones ya, no conoce otra verdad que las mentiras de la propaganda oficial, ni parece tener ya otros ideales que los mínimos de la supervivencia cotidiana o la fuga desesperada hacia las playas del infierno capitalista. Penoso y triste espectáculo, en verdad, el de esas masas arreadas a vitorear al dictador octogenario muerto o moribundo que, apenas se alejan sus arreadores, corren a telefonear a sus parientes del exilio a averiguar qué se sabe allá, si el hombre se muere por fin, y salen luego, convertidas en turbas revolucionarias, a apedrear y amedrentar a los disidentes que, una vez más, pagan los platos rotos de una crisis, ocurrida allá, lejísimos, en las alturas del poder, en la que no han tenido intervención alguna. Es verdad que, una vez desaparecido el super ego que ahora las castra y anula, esas masas saldrán luego a las calles, como en Polonia o en Rumanía, a vitorear la democracia, pero lo cierto es que cuando ésta llegue habrán hecho tan poco para alcanzarla como los dominicanos a la muerte del generalísimo Trujillo o los rusos al desintegrarse el imperio soviético. Cuba será libre, sin duda, más temprano que tarde -ésa es otra certeza indiscutible-, pero no por la presión de un pueblo sediento de libertad, ni por el heroísmo de unos grupos de ciudadanos idealistas y temerarios, sino por obra de factores tan poco ideológicos como una hemorragia intestinal o una proliferación incontenible de glóbulos rojos en el vientre del Compañero Jefe.

Las dictaduras de derecha no son tan eficientes como las de izquierda aniquilando el espíritu de resistencia y la aspiración libertaria en un pueblo. Franco y Pinochet fueron brutales y se valieron de la censura y el terror para aplastar toda forma de disidencia. Pero nunca consiguieron embotar a la inmensa mayoría de la sociedad hasta someterla de esa manera tan lastimosa y tan indigna como en Cuba o Corea del Norte, donde parece haberse materializado la pesadilla orwelliana de la dominación no sólo de la conducta pública, sino también de las conciencias y hasta los sueños de los ciudadanos. Esto no desmerece en nada el coraje de los disidentes que se pudren en las cárceles o viven sometidos a la vejación y el vituperio cotidianos; más bien lo realza y muestra lo admirable que es. Pero, asimismo, destaca la orfandad en que se encuentra y el escaso eco que toda esa inversión de idealismo y de decencia halla en unas masas en las que el aherrojamiento ideológico y la minusvalía ciudadana parecen haber reducido todas las aspiraciones cívicas a sólo dos: comer cada día y huir apenas se pueda.

Por eso está lleno de involuntaria comicidad el manifiesto de los premios Nobel y amigos intelectuales de la dictadura castrista pidiendo que Estados Unidos no se aproveche de la enfermedad del Jefe Máximo para atropellar la soberanía cubana e invadir el país. Basta tener dos dedos de frente para saber que el problema número uno que tie-ne actualmente Estados Unidos con Cuba no es el de que Castro muera y llegue por fin la democracia a la isla, sino, más bien, el de que si esto ocurre, o aun si no ocurre y hay una mínima apertura por parte del régimen, ello no provoque una emigración masiva de cientos de miles o acaso millones de cubanos hacia Estados Unidos. La tristísima y paradójica verdad es que la democratización de Cuba, en los momentos actuales, a Estados Unidos sólo le significaría un monumental dolor de cabeza: bregar con esa marea inatajable de cubanos de toda condición a los que medio siglo de totalitarismo no les ha dejado otra ambición que la de escapar al país del Norte y la de tener que cargar sobre sus espaldas la monumental tarea de ayudar a resucitar una economía a la que casi cincuenta años de centralismo, estatismo y dirigismo han puesto en estado de delicuescencia. Contrariamente a las declaraciones grandilocuentes de Bush, la Administración norteamericana tiene muy poco interés, en estos momentos en que no sabe cómo salir de los atolladeros de Irak y de Líbano, de un nuevo dolor de cabeza y de gigantescos problemas de inmigración y presupuesto por un país situado a pocas millas de sus playas. No sólo la pequeña rosca de oligarcas comunistas que rodea a Fidel Castro prende velas en estos días a las vírgenes y santos del cielo marxista porque su vida se prolongue; Bush y compañía, también.

Pero nada de esto impedirá que Fidel Castro se muera y que con su muerte se ponga en marcha el proceso de transformación de un régimen que -más claro no canta un gallo- jamás podría mantenerse tal cual sin la presencia de quien lo ha modelado de pies a cabeza, le ha impreso su marca en todas sus instituciones y detalles, y es su motor, su aglutinante y su piedra miliar, esa piedra que, según las supersticiones medievales, bastaba retirar para que una catedral entera se desplomara. Es muy posible que este proceso haya ya empezado con la delegación de poderes a Raúl Castro. Pero sólo se precipitará con la desaparición de Fidel.

¿Conseguirá Raúl Castro imponer en Cuba el modelo chino de una economía capitalista bajo un Gobierno comunista del que, según rumores, sería partidario? No es nada fácil. Una apertura económica tan radical tendría en Cuba, a diferencia de China, efectos políticos inmediatos y provocaría una agitación social atizada desde Miami que dificultaría o paralizaría las inversiones indispensables para asegurar el crecimiento económico y la creación de empleo. Es una ilusión imaginar que el modelo chino podría funcionar con un formato liliputiense.

Otra posibilidad es la de que se establezca una dictadura militar de corte clásico que, prescindiendo de coartadas ideológicas, busque un acomodo con los Estados Unidos, prometa evitar las migraciones masivas hacia el Norte y, para guardar las apariencias, organice elecciones "democráticas" de manera ritual, como las organizaba el PRI en México durante su reinado de setenta años. No hay que olvidar que las Fuerzas Armadas son la institución más poderosa de Cuba, y dueña de un verdadero imperio económico, al que los privilegiados miembros de la nomenclatura militar difícilmente renunciarán de buena gana. Ésta es, para mí, la peor desgracia que podría sobrevenir al desdichado pueblo cubano: pasar de una dictadura comunista a una dictadura perfecta, capitalista y priista.

La democratización, cuando venga, adoptará acaso una trayectoria sinuosa, confusa, poco heroica, y tal vez se dé la dolorosa circunstancia de que quienes la propicien y administren no sea el puñado de resistentes, de limpias y generosas credenciales, sino, principalmente, los propios cachorros de la dictadura, esos hijos de la revolución que, con sus trajes endomingados y apariencias de ejecutivos, rivalizan ahora en el servilismo y la abyección alrededor de la cama de Fidel Castro. No hay que creerles: dicen lo que dicen para no perder posiciones y ceder cuotas de poder a sus rivales. Pero es seguro que todos ellos ya han comenzado a preparar el relevo y a sentirse, en el fondo de su alma, cada vez menos comunistas, y cada vez más modernos y más realistas, es decir, socialdemócratas (la manera políticamente correcta de decir capitalistas). No es imposible que algunos de ellos ya conspiren y envíen sondas, mensajes, al enemigo, haciéndole saber que, llegado el momento, habrá que contar con ellos, pues sólo ellos son capaces de asegurar una transición pacífica, ordenada, sin caos y arreglos de cuentas, amistosa y fraternal. Y lo peor de todo es que no es imposible que tengan una buena dosis de razón y que, como ha ocurrido en Rusia por ejemplo, sean ellos, los Vladímir Putin de este mundo, los que terminen enterrando la dictadura castrista y heredando el poder.

Ojalá me equivoque pero creo que Cuba tiene todavía un largo camino que recorrer antes de -como diría Borges- merecer la democracia.